Definición de "TURC@" .
El origen de esta expresión se la debo a mi amiga y compañera de trabajo M.A.G.G. Ella denominaba así a la gente que, por un motivo u otro, había hecho algo de manera irregular o poco ortodoxa, siendo consciente, por supuesto, de ello. Me contó que “la turca” era un personaje de telenovela que tenía el papel de mala, vamos, que se pasó los incontables capítulos haciendo una trastada detrás de otra con el fin de que a los protagonistas les saliera todo mal para su propio beneficio. Resulta que cuándo y cómo ella lo dice suena divertido, jocoso, picaruelo y memorable, pero yo la he ido aplicando a la gente que sentimentalmente se ha ido cruzando en mi vida y el resultado de la definición es mucho más dura, menos simpática que la de mi amiga, vamos. Pero me ayuda a la hora de identificar comportamientos y a crearme mayores o menores expectativas al respecto de una nueva relación. Ahí va mi definición:
“TURC@: Dícese de lo que queda de una persona y que se dedica a conquistar territorio (símil de seres humanos) para su propio beneficio con la finalidad de usar, exprimir el contenido y tirar. Cual turc@ en guerra, corta las cabezas de quienes se pongan por medio sin pensárselo dos veces. No reconoce sus errores y no pretende cambiar de actitud. Cazadores de deseos primitivos y egoístas, son forzosamente nómadas debido a sus frustraciones y su carencia de valentía, palabra, principios y fe.
Parece duro ¿verdad?, pero no nos engañemos, cada uno es el resultado de lo que ha creado. Cada persona es la causa de uno mismo. Yo elijo superar obstáculos para crecer. Otros simplemente dejan de luchar atraídos por el egoísmo, la simpleza y lo suculento de lo inmediato.
He descubierto que el hombre hace verdaderas filigranas mentales para explicar(se) determinadas situaciones de la vida...cuanto menos yo.
Llevo tres años utilizando esta palabra y hoy, leyendo estas líneas, sé que debido al sufrimiento, el dolor, la tristeza y la rabia mezclada con las circunstancias de entonces, pensé y hablé así. Ahora este tipo de personas me dan pena y si se dejaran estaría dispuesta a ayudarles porque resulta que he llegado a la conclusión benévola de que, cuando alguien te hiere, no es porque sea un ser odioso sino porque tiene algo que valora tanto que teme perderlo por tu culpa, y esa es su manera de pelear por ello. Te hiere, te debilita y vence. Y tú te vas con el rabo entre las piernas. Es una manera más de proteger, de mear su territorio, como sus ancestros, ¡va en los genes! Ahora bien...si lo despreciable no es la persona (cómo quiero pensar) sino su conducta, siguiendo mi máxima la de que “cada uno es lo que crea”, ¿dónde quedaría este tipo de ser entonces? Por muchas vueltas que le doy no me respondo. O si: él es el creador del monstruo que te ha matado.
La opción, cuando reconozco las características o patrones que se repiten, es evitar implicarme y lo que siento es la necesidad, desde la distancia mínima obligatoria, de mostrarles otra manera de pasar por la vida mucho más gratificante para ambos, para todos.
La opción, cuando reconozco las características o patrones que se repiten, es evitar implicarme y lo que siento es la necesidad, desde la distancia mínima obligatoria, de mostrarles otra manera de pasar por la vida mucho más gratificante para ambos, para todos.
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